Síguenos:

Buscan médicos en Portugal a 61.500 € al año

En plena guerra sanitaria, la Xunta de Feijóo ha reaccionado con una agresiva campaña que trata de captar en Portugal los médicos que no logra contratar en España. Lo ha hecho mediante la publicación de un anuncio en la prensa lusa con una oferta de trabajo para especialistas en medicina familiar y pediatría, con el aliciente de una retribución bruta mínima de 61.500 euros anuales.

Es un señuelo tentador al que ya han empezado a responder profesionales del país vecino, pero que cuenta con un rechazo importante de los principales colectivos enfrentados con el Gobierno gallego por la sanidad pública. El principal: que no resuelve las condiciones a menudo penosas en que desarrollan su trabajo los médicos de los centros de salud.

"Es una falta de respeto a los médicos de Portugal y a los que están en precario en Galicia", resume María José Fernández, médica de familia que ejerció durante cinco años en la localidad portuguesa de Viseu. ¿La razón? La letra pequeña del contrato, que "perpetúa la eventualidad y ofrece condiciones muy precarias, provocando una pérdida de la calidad asistencial". Se trata en realidad del nuevo contrato para personal eventual, rechazado por la mayoría de médicos residentes y por la totalidad del personal eventual de Atención Primaria del área sanitaria de Vigo.

El contrato que ahora se ofrece en Portugal, y que en efecto mejora las condiciones retributivas de los médicos lusos, establece que solo el 60% de la jornada laboral se realice en una misma localización. El resto de horas se dedica a coberturas en cualquier ayuntamiento del área sanitaria, del que además se informa solo unas horas antes del inicio de la jornada, incluso el mismo día. "Por la mañana estás trabajando por ejemplo en Vigo y al día siguiente te tienes que ir a Tui, que está a 40 kilómetros", lamenta Inés (nombre ficticio), médica española que trabaja en Portugal, y que rechaza la posibilidad de volver a Galicia en esas condiciones. "Es una relación contractual que te hace estar disponible para el Sergas 24 horas los 365 días del año, lo que hace imposible la conciliación".

La publicación del anuncio con la oferta de trabajo en Galicia fue noticia de portada en distintos periódicos del norte de Portugal. Según el Sergas, 10 médicos del país vecino se pusieron en contacto con al Consellería de Sanidade para interesarse por la oportunidad, pero el suflé no ha tardado en desinflarse, para desmentir la fuga de médicos que inicialmente preveía la prensa lusa. Inés, que prefiere mantener el anonimato, reconoce que sí, que, en cuanto salió la noticia en los periódicos portugueses, fueron muchos los residentes que están acabando el equivalente del MIR que se interesaron por la oferta y sus 61.500 euros. "Pero conforme han ido conociendo cómo es la situación en Galicia todo se ha ido calmando. Aquí cobrarán menos, pero no existe ni de lejos la presión ni la sobrecarga de trabajo que hay allí, y además todos acaban encontrando plaza".

El de la sanidad en Galicia es un conflicto que no se ciñe a la atención primaria, pero la reciente dimisión en bloque del 80% de los jefes de servicio de los centros de salud de Vigo en protesta por el continuo deterioro de las condiciones de trabajo ha centrado el foco. También hay huelgas en servicios de urgencias, en los puntos de atención continuada —las urgencias extrahospitalarias— y en otros ámbitos de la sanidad gallega, que han dado forma a una marea blanca a la que el Servicio Galego de Saúde (Sergas) no acaba de poner coto. Pero en la crisis de la atención primaria los profesionales no plantean reclamaciones retributivas, sino de mejora del servicio. De ahí, el malestar con el anuncio publicado en Portugal, que pone el acento en los salarios pero obvia las condiciones del contrato.

 

Presión y sobrecarga son las palabras clave. Cuando los 22 jefes de servicio de Vigo —algunos con dos décadas en el cargo— presentaron su renuncia, nadie habló de retribuciones, pero sí de calidad del servicio: "Hemos estado organizando las carencias de la sanidad pública, pero no se puede organizar la miseria". Las bajas sin cubrir obligan a prolongar las jornadas y a atender a 50 pacientes en una misma mañana, con picos de hasta 90, lo que deja el tiempo de atención a cada paciente en mínimos de hasta 5 minutos; en Portugal, no baja de 20. El otro gran problema es el de las listas de espera para pruebas o para derivar pacientes a los especialistas, que consideran "inaceptables" y "sin posibilidad de derivación urgente o preferente", lo que deja el servicio de Urgencias como "única puerta de entrada".

La Xunta sostiene que no hay facultativos, que faltan médicos, lo que explicaría su necesidad de acudir fuera de Galicia para cubrir bajas. "La última oferta pública de empleo lo contradice. Si hay tanto paro, ¿por qué se presentaron más de 600 aspirantes a solo 200 plazas?", se pregunta María José Fernández, que es vocal de la Asociación Galega de Medicina Familiar y Comunitaria. "Lo que pasa es que el contrato es leonino: obliga a trabajar en períodos inferiores a 15 días en diferentes centros, lo que dificulta además el seguimiento del paciente, y fuerza a los profesionales de la salud a realizar al menos dos guardias al mes sin derecho a libranza. Y establece períodos de trabajo de hasta 192 horas al mes". Y el salario es "otro engaño": "Es una cantidad que depende de la realización de al menos esas dos guardias, una de 17 horas y otra de 24, y no para un contrato de 40 horas semanales".

Publicado por: Alex el domingo 10 de marzo de 2019



Síguenos:



Nuevo servicio de alertas EMPLEO, adaptadas a tu perfil profesional

POLÍTICA COOKIES | PROTECCIÓN DE DATOS | AVISO LEGAL | CONTACTO | Diseño y Programación Web

Alertas de Empleo

Alertas de Empleo Personalizadas:
Recomendamos NO usar mail de HOTMAIL o YAHOO

De donde te interesan las ofertas:

Palabras que definan su perfil separadas por comas

Fecha Nacimiento


Afirmo que he leído la información legal y protección de datos del sitio web
¿Quiere recibir alertas en su messeger?

cerrar
No olvides Compartir: